CINE Y CULTURA LIBRE 2017. 5ª edición. Próximas Secciones: Sección Ecología, 23 y 24 de marzo; Sección Sociopolítica, 27 de novimebre; Sección de Arquitectura y Urbanismo, octubre; Sección Oficial 28, 29 y 30 de noviembre

Disculpas por envío de posts

Desde cineCCdonostia queremos pedir disculpas por las molestias que hemos podido causar a todas aquellas personas inscritas al blog por el envío masivo de posts que hemos realizado esta mañana debido a un error de la empresa que nos presta el servicio tecnico del blog.

Este error ha sido detectado y enmendado por lo que los posts que recibáis próximamente se corresponderán con las próximas actividades programadas por el festival.

Gracias por vuestra paciencia y rogamos disculpéis las molestias.


“Cada día hay sonidos de pelota en las paredes blancas y cuando llueve se puede seguir jugando”

El arquitecto y uno de los creadores de Pilotartea Carlos López de Ceballos, habla del proyecto de Oteiza en Azkoitia, un lugar que se ha convertido en referente de la pelota vasca.

CARLOS BALCON

(Entrevista realizada por Marga Méndez, periodista y colaboradora de cineccdonostia)

Pilotartea, nada más y nada menos que la creación de 6 frontones. Una obra (imaginada por Jorge Oteiza), como usted mismo la calificó “sin referencias anteriores”. ¿Ha sido el mayor reto profesional al que se ha enfrentado?

No hay un reto mayor que otro en una obra de arquitectura porque el desafío siempre es el mismo: se trata de que la obra sea abrazada por el paisaje y reconocida por él. Si esto se consigue, el proyecto estará bien. Quizá no sea brillante, pero estará bien, quizá sus materiales distorsionen a priori con el entorno, pero el paisaje sabe de la luz, del contraste, de sus reflejos, de sus sombras y será el propio paisaje el que contará a las personas que eso está bien y es por ello, que algunos edificios aparentemente extraños calan en los corazones de las gentes.

Oteiza, en un viaje a Zumárraga, me habló de frontones que imaginaba con paredes curvas, texturadas, inclinadas; espacios de investigación en el juego de pelota vasca. Aquello fue realmente el comienzo y lo que el escultor Antón Mendizábal y yo recogimos para realizar esta obra que, en esencia, ofrece espacios de pelota para que mayores y niños, puedan experimentar el juego como lo haría un profesional; dominando todo el espacio de la cancha. Esto no se había hecho antes y no había referencias ni dimensiones de lo que deberían medir esos espacios. Ikaspilota (escuela de pelota de niños), nos ayudó mucho en este asunto y desde aquí también deseo agradecérselo.

¿Cuál fue el mayor obstáculo al que tuvo que hacer frente en este proyecto?

En mi vida profesional han llegado proyectos que parecían tener una poderosa energía propia desde el principio, desde sus primeros bocetos, desde el trato con el cliente, los colaboradores, la constructora, la obra. Éste es uno de ellos y, a pesar de que hicimos varias soluciones algunas no aprobadas por el Ayuntamiento, creo que el resultado es el mejor posible. Tanto Antón Mendizábal como yo, estamos muy satisfechos del resultado.

Habla usted con auténtica devoción de este proyecto, al que califica incluso de “sueño”. Personalmente ¿qué le ha aportado?

Un sueño es tener imágenes de espacios que nacen del caos, que no se entienden bien, que son imprecisos y años después ya tienen forma y se pueden tocar. Es verdad que en el proceso de concretar se pierde algo de pureza, pero es como cuando te levantas por la mañana “soñado”, en el proceso de contarlo algo se desvirtúa, sin embargo, esencialmente las imágenes eran aquellas… o ¿es al revés y he puesto estas imágenes reales al servicio del origen? ¿Realmente importa? Quizá lo verdaderamente importante es que cada día hay sonidos de pelota en aquellas paredes blancas y que cuando llueve se puede seguir jugando.

Podría decir que el proyecto me ha aportado la humildad que se requiere para trabajar en equipo y aceptar los pequeños errores y algunas concesiones como parte de la solución final.

¿Qué diría usted que ha significado para Azkoitia en particular y para Euskadi en general este proyecto pelotazale?

Este proyecto en realidad es la primera fase de tres. La segunda fase, está igualmente realizada. Es el séptimo frontón, dedicado a una modalidad antigua de la pelota vasca; el juego de rebote. La tercera fase quedó paralizada por falta de recursos y se trataba del Centro de la pelota de Euskal Herria. La idea del primer edil de entonces, Asier Aranbarri, y su antecesora, Nerea Zubizarreta, era disponer de las instalaciones necesarias para hacer un centro de referencia mundial de la pelota vasca. El proyecto está en una caja en el Ayuntamiento, pero a mi modo de ver no ha existido sensibilidad suficiente para empujarlo por el equipo municipal siguiente. Quizá este nuevo equipo pueda ponerlo en marcha otra vez. Dicho esto, me consta que los frontones Oteiza son muy queridos por las gentes de Azkoitia y se sienten muy orgullosos de tener esta pieza de vanguardia en su localidad, a pesar de que ha existido cierto abandono en su mantenimiento, que espero pueda ser corregido en breve. En Euskadi esta obra no es muy conocida; quizá por su ubicación. No se pasa por Azkoitia: se va. Tampoco ha sido una obra muy divulgada. Quizá sea su asignatura pendiente; terminar el Centro de la Pelota de Euskal Herria y después contárselo al mundo.

¿Ha llegado a jugar a pelota en alguno de sus frontones?

Una vez, para tratar de absorber la experiencia espacial; sin embargo, la verdadera prueba de que realmente son espacios que funcionan es ver como padres, abuelos y colegios enteros pasan por allí cada año. Cada vez que vuelvo al lugar, hay gente jugando. No hay nada como ver eso para entender que, al menos esta vez, hemos acertado.

– ¿Cómo invitaría a los que aún no conocen Pilotartea a visitar sus instalaciones?

Cuando un no profesional entra en un gran frontón siente que le sobra la mitad porque nunca podrá llegar atrás con la pelota. En estos frontones podrán tener una experiencia espacial completa, dominar el espacio cancha y, de paso, poder mirar el contraste de los muros blancos con el paisaje y la ermita de San Martín. En cualquier caso, les diría que llevaran una pelota porque muy probablemente, los espacios cancha-plaza de Pilotartea les inviten a jugar.

 


“La actitud hacia la pelota vasca ha sido despectiva”

Entrevista a Fernando Larumbe, Campeón del Mundo de Pelota en 1970, pedagogo y representante de la plataforma “Salvemos el Frontón Beti Jai” de Madrid

Fernando Larumbe

(Entrevista realizada por la periodista y colaboradora de cineccdonostia, Marga Méndez)

– Desde hace 20 años se está luchando por la recuperación del BETI JAI. Usted ha llegado a decir a este respecto que “el panorama es inquietante“. A día de hoy, ¿qué sensaciones tiene? ¿Es más optimista respecto a esa recuperación?

Forzosamente debo ser optimista. Lo peor está superado –contra la opinión de los del “esto es lo que hay”- si consideramos la situación que estaba planteada en 2004.La máxima protección como BIC, imposibilita la demolición del edificio. Pero nos queda la duda razonable sobre las posibles “rebajas” en cuanto a las exigencias de protección en la recuperación y rehabilitación del edificio. Estas van a estar condicionadas por los distintos usos y funciones a las que se quiera destinar el frontón. Ya hay lamentables precedentes de actuaciones desastrosas en la actualidad, en Madrid.

– El BETI JAI es Bien de Interés Cultural y Monumento del Patrimonio Histórico. A pesar de ello es una construcción abandonada a la que las instituciones han dejado de lado durante muchos años, ¿por qué?

Como casi siempre, porque era privado, por falta de sensibilidad, por falta de responsabilidad… ¡Tantas cosas! Pero, en los últimos años, me quedo con una: por desinterés. Desinterés por la Pelota Vasca. Una actitud no sólo despreocupada sino despectiva –cuando no hostil- con la misma. Sería largo de explicar–con datos y argumentos- las vicisitudes del auge y decaimiento del juego de pelota en Madrid…

¿Cree que el cambio de alcaldía en Madrid va a ser beneficioso para la recuperación? ¿En qué sentido?

Sí. Lo hablado hasta ahora –que no es mucho, la verdad sea dicha- confirma que se mantienen los criterios de recuperación y uso del edificio que veníamos propugnando desde la Plataforma: respeto máximo en la recuperación arquitectónica, garantía de uso como frontón para el juego de pelota y utilización polivalente del espacio con oferta deportiva, cultural y social.

De todas las acciones reivindicativas que se han llevado a cabo para la recuperación, ¿cuál es la que ha sido más efectiva? ¿Cuál ha tenido más impacto?

No han sido, pienso, una o varias acciones concretas las que han sido determinantes sino más bien la actitud reivindicativa, sólida y permanente, por parte de la Plataforma. Y, lógicamente, ésta actitud manifestada y expresada de forma notable a través de los Medios de Comunicación. Gracias a ellos, prensa, radio, TV, conferencias, foros…hemos dado visibilidad al Beti-Jai y lo hemos sacado del silencio y la marginación ocultista en el que estaba inmerso. También hay que reconocer la honestidad y firmeza de la Dirección General de Patrimonio Histórico de la CAM, en concreto de su Director J. L. Martínez-Almeida, seguida en el procedimiento de calificación de BIC.

En la actualidad, ¿qué actividades se están llevando a cabo o se van a realizar próximamente de cara a reivindicar su recuperación?

Estamos, como siempre, abiertos a todas las instituciones, partidos políticos, asociaciones ciudadanas y particulares que recaben nuestra opinión al respecto. En este sentido ya hemos tenido varios contactos. Por otra parte nosotros no tenemos facultades ni representamos ni respaldamos ningún proyecto concreto. Somos, simplemente, ciudadanos que reivindicamos la correcta gestión y tratamiento de un bien patrimonial público. Y por tanto seguiremos exigiendo y un su caso denunciando cualquier arbitrariedad al respecto. La presencia en los medios públicos es determinante en esta tarea de vigilancia y seguimiento por la transparencia del proceso. En eso estamos.

¿Cuál es su opinión de la visita que el pasado 11 de septiembre realizó Norman Foster al edificio?

En primer lugar leo con prevención la noticia –dado el origen de la misma- que no aporta información alguna al respecto. Simplemente pretende desacreditar a la actual Corporación dentro de la indigna campaña que se lleva al efecto desde determinados medios de “desinformación”. Posteriormente, oyendo otras fuentes más autorizadas y creíbles, sí es verdad que la noticia tiene cierta trascendencia, en el contexto en la que se ha producido el hecho. Formalmente, el responsable del ayuntamiento debería ser más consecuente con la filosofía política que propugna: antes somos los ciudadanos (por ej. la Plataforma) que Norman Foster, por famoso que sea. En segundo lugar la falta de transparencia: ¿por qué no se informa de esa visita? Y el problema de fondo es algo sobre lo que venimos alertando desde hace tiempo: la rehabilitación del Beti-Jai requiere no un arquitecto “famoso”, una gran firma que deje “su sello”, sino un proyecto inteligente y respetuoso que rehabilite y recupere el Frontón Beti-Jai de Joaquín Rucoba.

Fernando Larumbe participará en la Sección de Arquitectura y Urbanismo que se celebrará el 22 y 23 de octubre en el Colegio Oficial de Arquitectos Vasco Navarro-Delegación de Gipuzkoa.


“No podemos criticar la corrupción y los abusos que hoy en día vemos y después pedir al fontanero que nos haga la factura de un trabajo sin IVA”

Javier Goikoetxea, miembro de Economía del Bien Común, reflexiona sobre la situación económica actual. Este movimiento prima la cooperación, la honradez y otros valores, como argumento hacia el éxito de una nueva economía en la que las personas sean el centro de todo. Y es que somos las propias personas las que podemos cambiar la situación actual.

Arcadi coloquio Javier Goikoetxea (segundo por la derecha), participó el lunes 17 de noviembre en el coloquio posterior al estreno del film ‘Mai es tan fosc’ (Nunca es tan oscuro).

Entrevista realizada por la periodista Marga Méndez, colaboradora de cineccdonostia.

Se dice en su ideario que la economía del Bien Común se construye en base a los valores de las relaciones humanas: confianza, responsabilidad, aprecio, democracia, solidaridad  y cooperación. ¿Podría concretar un poco más y explicar qué es la economía del Bien Común?

El modelo de la EBC – Economía del Bien Común desarrollado por el profesor de universidad austriaco Christian Felber es eminentemente práctico. Las organizaciones en vez de regirse únicamente por su balance económico, lo hacen por criterios de utilidad social. Tan importante es que produzcan beneficios, como que respeten el medioambiente, remuneren igual a hombres y mujeres, no exploten a sus trabajadores, creen empleo; es decir, se ponga el balance social y medioambiental al menos en el mismo plano que el económico.

En la EBC – Economía del Bien Común, prima la cooperación como argumento fundamental del éxito hacia el Bien Común, en lugar de la competencia.

El instrumento para las organizaciones es el BBC – Balance del Bien Común, en el que se evalúan por medio de diversos indicadores factores como la justicia social, la igualdad, la solidaridad, la sostenibilidad medioambiental, la transparencia y la participación democrática, cruzándolos con los grupos de interés, es decir los clientes, productos, los proveedores, los agentes financieros, los empleados incluidos los propietarios y el ámbito social. Lo mismo pasaría con los países: el indicador del producto interior bruto (PIB) es sustituido por el producto del bien común, un indicador que mide la calidad de la democracia, la política medioambiental, el justo reparto de los beneficios generados, la igualdad, entre otros factores.

El PIB, no indica si un país está en guerra, si hay explotación infantil, corrupción, o si lo que se está produciendo contamina o destruye la naturaleza. De hecho el PIB no cuenta la riqueza de un país, solo los bienes nuevos que se producen y que se venden, ni siquiera se tiene en cuenta los inventarios de periodos anteriores.

– Se dice también que a las empresas (y a las personas en consecuencia) les irá bien cuando ganar dinero no sea  su finalidad sino cuando la finalidad sea el Bien Común, ¿cómo se puede llegar a conseguir esto?

El dinero, el beneficio económico pasa a ser un medio para alcanzar el Bien Común, no un objetivo. El dinero por tanto sirve para producir, no para especular. Dice C. Felber “Si el fin de la empresa fuera el bien común, no corrompería la democracia.

Empresas, organizaciones, para nosotros es lo mismo. Lo fundamental es que sea cual sea la forma, su fundamento son las personas. Es ahí donde radica el éxito de nuestra propuesta, las personas como centro de todo, ya que las personas son las que hemos hecho que se llegue a esta situación y las personas somos las únicas que podemos hacer que salgamos de ella. Dicho esto consideramos claramente que la interiorización del Bien Común es fundamental para avanzar en la línea correcta y caminar hacia esa meta. Sabemos que no es un camino fácil, pero teniendo en cuenta que esta crisis, así como las anteriores, es una crisis de valores, en la medida que pongamos en medida dichos valores y los vayamos mejorando, el Bien Común cada vez estará más cerca. Nosotros disfrutamos del camino, de cada paso, es esto lo que no nos permite cansarnos en nuestro objetivo.

¿Qué pequeños gestos puede hacer cada ciudadano particular por esta economía del Bien Común?

Buena pregunta. Lo explicado hasta ahora puede parecer que es algo que solamente afecta a las organizaciones sea cual fuere su fundamento, pero como ya hemos dicho son las personas las que podemos cambiar esto interiorizando los valores que están en crisis y poniéndolos en nuestro día a día.

Hace unos años, nadie pensaba que reciclar se haría tan cotidiano, tan práctico y tan necesario y ahora lo vemos como algo normal y efectivo. Pues eso mismo es lo que proponemos a todos los efectos. No podemos criticar la corrupción y los abusos que hoy en día vemos y después pedir al fontanero que nos haga la factura de un trabajo sin IVA. Tenemos que darnos cuenta que mensajes lanzados como aquel de “yo no soy tonto…” o “la semana sin IVA…” no hacen sino ir en contra de valores como la honestidad, la honradez, la coherencia, etc.

¿En Euskadi qué influencia tiene este movimiento?

Pues podemos decir que día a día va en aumento, pero también decir que va poco a poco. La Asociación se reúne todos los meses en Eibar, municipio que nos está ayudando mucho y que siente el Bien Común en muchas de las acciones que hace, en reuniones abiertas en las que todo el mundo puede participar como oyente o como actor, esté o no dentro del grupo. El ayuntamiento de Orendain es el primer municipio por el Bien Común en Euskadi y está adoptando los postulados de la EBC como hoja de ruta para su desarrollo, con notable éxito y aceptación por sus ciudadanos. También hay ya varias empresas que están aplicando la EBC mejorando sus resultados de manera clara y no hay semana en la que no se nos llame de alguna organización para consultarnos o para proponernos dar conferencias divulgativas.

– Quien esté interesado en él, ¿cómo puede ponerse en contacto con ustedes?

En nuestra web: www.ebceuskadi.org, acudiendo a nuestras reuniones mensuales o llamando al teléfono 630 802 883 (Javier).

– ¿Quiere añadir algo más?

Nada más que: “Otro mundo es posible, solo hay que ponerse…”


“Hay que apostar por bancos responsables. En los que se sepa qué se hace con el dinero que depositamos en ellos. Fiare es un buen ejemplo”

Txaro Goñi, de Economistas Sin Fronteras asegura que tenemos que pensar en una financiación de la economía de manera solidaria a través de la Banca Ética.

economistas

Entrevista realizada por la periodista Marga Méndez colaboradora de cineccdonostia.

En el documental Mai es Tan Fosc, Arcadi Oliveres afirma que “el euro ha sido un desastre”, desde Economistas sin Fronteras creen que la entrada del euro ha sido uno de los detonantes de la crisis que estamos padeciendo?

No necesariamente. El problema de la zona euro es que no se ha dado poder al Banco Central para que actúe como lo hace por ejemplo la Reserva Federal en EEUU. El Banco Central Europeo no es realmente independiente de los Estados y además está obsesionado por la inflación. No tiene la función de prestamista de último recurso propia de cualquier banco central. El gran problema de Europa son los Estados. Estos tienen que conceder más poder a Europa para buscar el bien común de los europeos y no el beneficio de cada uno de los Estados por separado porque cada uno busca su propio beneficio y no se concentran las fuerzas hacia un proyecto común.

El detonante de la crisis ha sido la avaricia y la insensatez de los bancos y los inversores que buscan beneficio a corto plazo. Un sistema financiero muy poco regulado, por la idea neoliberal errónea a mi parecer de la eficiencia de los mercados, que ha posibilitado las actividades especulativas.

Con el rescate a la banca (el documental da la escalofriante cifra de 4,6 billones de dólares-cantidad suficiente para acabar con el hambre en el mundo 92 veces-), quién ha salido ganando, aparte de los bancos?

Pues francamente creo que nadie más. Han salido ganando los accionistas de los bancos y sus directivos. El resto hemos salido bastante mal parados. Sólo hay que ver el coeficiente de Gini, el segundo peor de toda Europa. Los pobres son más y cada vez más pobres y los ricos son cada vez más ricos.

¿Qué puede hacer el ciudadano ante semejante indefensión?      ¿Qué pautas pueden dar desde su asociación?

Hay que apostar por bancos responsables. En los que se sepa qué se hace con el dinero que depositamos en ellos. Fiare es un buen ejemplo. Apostar por un consumo responsable.  Cuando hablamos de economía solidaria nos viene a la cabeza el consumo de productos de comercio justo, o la compra de productos producidos de forma sostenible pero se nos olvida que la financiación es un factor también importante en la economía. Tenemos que pensar en una financiación de la economía también solidaria a través de la Banca Ética. Buscar instrumentos financieros éticos y solidarios. Lo que se busca es no tanto el beneficio económico sino el valor social del dinero. Que sirva para la transformación y el desarrollo de la comunidad. Compatibilizar la rentabilidad económica con el beneficio humano, social y ambiental.

Hace unos días los líderes de la Unión Europea  fijaron los objetivos de energía y política climática para 2030, unos objetivos que se han valorado como escasos por las ONGs. ¿Cómo se puede llegar a tener un sistema energético sostenible?

En primer lugar hay que concienciar a la gente. Gastamos demasiada energía. A veces por mucho que lo digamos no somos conscientes. Calefacción, aire acondicionado, electricidad, transporte. Pero no solo los particulares se tienen que implicar, las empresas también tienen que ser responsables. Buscar la eficiencia energética como parte de su responsabilidad social. Obviamente aunque particulares y empresas se responsabilicen las instituciones deben apoyar un cambio hacia la búsqueda y utilización de energías renovables. Invertir en renovables para poder ser autosuficientes. A veces se nos acusa de que estas ideas nos devolverían a la época de las cavernas, y no es así. La cuestión no es dejar de consumir totalmente energía es de realizar un consumo racional y teniendo en cuenta los ciclos que la naturaleza necesita para recuperarse.

Desde Economistas Sin Fronteras Euskadi, ¿qué acciones se están llevando en la actualidad para luchar contra las desigualdades?

La organización hace una labor de educación e investigación en su mayor parte. Creemos que si no se tiene un conocimiento de los problemas económicos y sociales difícilmente se puede ser crítico y menos aún reclamar los derechos que tenemos para poder evitar las desigualdades. Lo más importante para mi es proponer nuevas alternativas a lo que la sociedad nos presenta como lo natural, lo que hay que hacer. En nuestro logo salen unas ovejas y nosotros somos esa oveja negra que sale del rebaño. Ser críticos con lo que se nos presenta como establecido es clave.

¿Quién puede colaborar con vosotros? ¿De qué manera?

Para colaborar sólo hay que ponerse en contacto con nosotros. Como he dicho nos centramos en educación e investigación y también participamos en muchos proyectos con otras organizaciones. Cada voluntario puede aportar su conocimiento en el ámbito que más a gusto se encuentre. Disponer de algo de tiempo y ganas es suficiente.

¿Le gustaría añadir algo más? 

Daros las gracias por crear espacios de participación, debate y crítica. Es importante que la ciudadanía, con este tipo de actuaciones, se empodere para reivindicar que no queremos desigualdades y que otra economía y otra sociedad son posibles.


Otra forma de vivir es posible

La película In Transition 2.0 muestra cómo es posible comenzar a cambiar el mundo con pequeños gestos cotidianos realizados en pequeñas sociedades. Además, en Gipuzkoa hay muchos movimientos de este tipo.

El film, In Transition 2.0 de la directora Emma Goude, se proyectó en la Sociedad Fotográfica de Gipuzkoa dentro de las Jornadas de Ecología Social y Política del Festival de Cine Creative Commons de Donostia. La película realiza un recorrido por algunas de las muchas iniciativas que hay a lo largo de todo el mundo con las que se trata generar conciencia para no caer en el consumo exacerbado que trata de engullirnos día a día. “La tierra en la que vivimos pertenece a nuestros nietos”, dice al comienzo de la película uno de los personajes en una aldea sostenible  de Portugal. Y es que hay que tomar conciencia de que vivimos en un mundo heredado y hemos de dejarlo en las mejores condiciones a nuestros descendientes.

Huertos urbanos en el metro de Londres

“El bienestar de la gente no tiene que ser acumular cosas sino acumular experiencias”, dice otra de las protagonistas que cultiva una huerta urbana  en Pittsburg. Lo que recolectan ella y su grupo de ‘transición’ en el huerto, lo donan a un Banco de Alimentos. La tierra fértil se consiguió al plantar en unos terrenos abandonados, a los que nadie hacía caso. De esa tierna yerma hasta entonces, se está consiguiendo dar de comer a muchas personas necesitadas. Una experiencia similar se está realizando también en una de las estaciones del metro de Londres. Se cultivan alimentos en los andenes y los usuarios del transporte urbano pueden coger una fruta antes o después de realizar su trayecto en metro.

In Transition 2.0 tiene parada también en Italia, donde una comunidad de personas concienciadas ahorran energía y reducen las emisiones de CO2 utilizando mejor los recursos del planeta. “Sin hacer cosas grandes podemos cambiar el mundo, al menos, el pequeño mundo que nos rodea”, dice un italiano comprometido.

Asimismo, la película muestra también que se puede contribuir al ahorra energético consumiendo productos locales, promoviendo la compra-venta en los comercios cercanos. En esta línea, una de las curiosidades que nos ofrece esta película es la posibilidad de poder pagar en un comercio local de Brixton (Reino Unido) con la Libra Brixton, una moneda cuyo valor es nada más y nada menos que un mensaje de texto enviado por el móvil del cliente y que llega al teléfono móvil del vendedor local.

El film termina con la proyección, por un lado, de las huertas creadas en la India por la ONG “Sanar la Tierra” con las que se ha sacado de la penuria, de una manera sostenible, a muchas familias hindúes; y, por otro lado, finaliza con el “Banco del Tiempo” de Nueva Zelanda, que demuestra que es factible vivir sin la necesidad constante del dinero. Con “El Banco del Tiempo” se comparten habilidades entre todas las personas que están adscritas a él.

Son pequeñas, pero a la vez grandes historias en las que se deja claro que entre todos podemos cambiar un poquito, al menos, el mundo que nos rodea. La ‘transición’ a un mundo más justo y menos consumista es posible. La podemos hacer individualmente, pero conseguiremos mejores resultados haciéndolo en comunidad. Eso sí, como se plantea en la película, tenemos que hacerla nosotros, los ciudadanos, no esperar a que la hagan los gobiernos porque entonces, será demasiado tarde.

‘Transición’ también en Gipuzkoa

Tras la proyección del film, tuvo lugar un coloquio en el que se explicaron varias acciones que se vienen llevando a cabo en Gipuzkoa relacionadas con el consumo sostenible, la conciencia social o el asociacionismo.

Onintza Guridi (Bagara, Arrasate), Josu Laguardia (Artefakto Proyektukoa de Irun), Kepa Olaiz (Ekologistak Martxan) y Manu González (Fundación Cristina Enea), expusieron sus diferentes experiencias.

Onintza Guridi, acudió en representación de Bagara, una cooperativa de trabajo asociado que actúa en Debagoiena. “Bagara es una herramienta para la transformación social de la comarca. Surgió hace cinco años para pasar de la teoría a la práctica. Hasta entonces, las cooperativas habían dado respuesta a ciertas demandas sociales como educación, trabajo, sanidad… Pero no habían abordado una transformación social. Así que nosotros estudiamos qué proyectos se podrían llevar a cabo en este aspecto y nos pusimos manos a la obra. Hemos revitalizado los mercados locales en Arrasate y Bergara. Vimos que la gente iba mucho a los centros comerciales y, en respuesta a eso, nosotros creamos un espacio en el que padres y niños pudieran compartir su ocio sin necesidad de desplazarse a muchos kilómetros. También hemos creado un espacio de trueque, Elkartruke, en el que los jóvenes cambian sus productos sin usar dinero”, confirma Onintza asegurando además, que están trabajando con baserritarras y con el Ayuntamiento para intentar influir en las políticas locales para que todo repercuta positivamente en la gente de la comarca.

“No hay que esperar al futuro, se pueden hacer cosas AHORA”

En el coloquio que tuvo lugar en la Sociedad Fotográfica de Donostia, participó también Kepa Olaiz, de Ekologistak Martxan. Kepa realizó una reflexión muy directa y sin rodeos: “Se pueden cambiar las cosas ahora. No hay que mirar al futuro, no hay que esperar a lo que venga, lo importante es poner en práctica las ideas que tenemos ahora. Aunque sean pequeñas cosas”, aseguraba. Y como ejemplo recurrió a la cooperativa de energías renovables de Euskadi, a Fiare, o a las huertas urbanas de Donostia, Oiartzun o Lizarra. “Hay que empezar por lo pequeño, por lo local, plantear propuestas, asociarnos para poder hacer más fuerzas”, concluía Olaiz.

Por su parte, Manu González, desde la Fundación Cristina Enea, invitó a soñar y hacer realidad nuestros sueños. “Hay que saber hacia dónde queremos ir y cómo lo queremos conseguir. Hay que soñar y luchar por ese sueño y lo que es necesario para ello es pasar a la acción, hacer cosas. Y en Gipuzkoa se están haciendo muchas cosas y muy interesantes”, aseguraba uno de los responsables de la Fundación Cristina Enea. Manu González también dejó una fecha a tener en cuenta, prueba de que en nuestro territorio se están realizando acciones sostenibles: el sábado 15 de noviembre tendrá lugar en Donostia (en el antiguo edificio de bomberos de la calle Easo) un Mercado Social al que acudirán muchas entidades sostenibles de la comarca.

El poder de un barrio

Por último, Josu Laguardia expuso el interesante y reciente proyecto realizado en el barrio Santiago de Irun, englobado dentro de Proyekto Artefakto. “Queríamos juntar a gente del barrio para crear comunidad. Recabamos ideas que fueran factibles para el barrio y realizamos un concurso en el que salió ganadora la propuesta Santiagoko Baratzak”. Esta propuesta, hecha ya realidad, es una huerta urbana creada en este barrio de Santiago y en la que se involucró la gente del barrio. Todo lo recolectado se ha ido donando a las familias del barrio más necesitadas y, en la actualidad, se está encargando de la huerta un colegio cercano. “Ha sido un proyecto muy satisfactorio y estamos muy orgullosos de ello”, concluía Laguardia.

En definitiva, en esta nueva jornada de cine cc donostia ha servido de nuevo para invitar a la reflexión y para poner en evidencia que no hace falta esperar a nada, que el cambio es posible ahora, que está en nuestras manos crear un mundo mejor, un mundo más sostenible y, en definitiva, un mundo más feliz para todos nosotros.

onintza, bagaraDe izquierda a derecha: Josu Laguardia (Artefakto Proyektukoa), Onintza Guridi (Bagara), Juanjo Díaz (director cineccdonostia), Kepa Olaiz (Ekologistak Martxan) y Manu González (Fundación Cristina Enea).

Texto y foto: Marga Méndez


“Es posible un mundo tal y como lo soñamos, donde los principios y la ética estén vivos”

Entrevistamos a Mauge Canada,  (una de las responsables del Proyecto Arterra, comunidad autogestionada situada en Navarra). Arterra Bizimodu es un proyecto nacido en la primera del 2014, se trata de un lugar donde experimentar creativamente una ecología de la Tierra y de las personas.

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Entrevista realizada por la periodista y colaboradora de cineccdonostia, Marga Méndez.

Arterra Bizimodu es un proyecto muy reciente. Se define, entre otras cosas como una salida respecto a la crisis. ¿En qué consiste este proyecto?

Al ser un proyecto colectivo, su definición es amplia… Lo podemos definir como Ecoaldea, como Co-habitar ( co-housing), como un espacio para co-crear, como un experimento social en sociocracia, como un sitio para vivir, como un pedazo de edificio decadente, como el sueño de una Universidad para la Transición de ámbito internacional,  donde poder ofrecer todas las herramientas posibles y confiar en que es posible un mundo tal y como lo soñamos, donde los principios y la ética esten vivos y disponibles para todas las personas, para toda  vida.
Somos sobre todo un experimento que quiere formar parte del espacio de soluciones para este vivir actual. Soluciones a la crisis… Porque creemos que las soluciones a la crisis pasan por sociedades cooperativas, colaborativas. Y Arterra Bizimodu, esta creando este tipo de realidad. Si cooperamos todo es menos costoso, en energía monetaria, en tiempo, en ganas de vivir. Buscar formas equilibradas de cooperación entre personas y proyectos. Entre personas y naturaleza. Entre tradición e innovación. Espacios donde coexistan lo personal y lo colectivo, sin que sea una lucha, un “lo uno o lo otro”… sino: “lo uno Y lo otro”. A su vez estamos desarrollando economía interna, los “terrones” que nos permitan aprender y experimentar los espacios de intercambio de forma consciente. Experimentar,  tanto para este colectivo, como para otros que esten interesados en este tipo de propuestas.
Somos unas 42 personas entre grandes y txikis. Podemos ser unas 60 aproximadamente.

¿Quién puede y de qué manera sumarse a este proyecto?

Pues pueden sumarse personas, o para vivir allá, o para colaborar con alguno de los proyectos existentes, o se puede proponer algun proyecto sin vivir allá. Lo que si es una condición es estar de acuerdo con la visión/propósito de Arterra, asi como con sus acuerdos básicos. Nuestra propuesta en este momento es que las personas interesadas vengan a conocernos, y vengan a sentir el lugar, el grupo  y el proyecto. Si piensan en que puede motivarles y que tienen algo concreto que aportar al proyecto, pues entrarian en un proceso de integración. Para sumarse a Arterra, el tema económico es importante. Las personas necesitan unos recursos mínimos para sumarse a este proyecto, y la claridad de como van a gestionar sus recursos. No es una economía común tal y como se entiende hasta ahora, sino que hay economías personales y una caja común. También se puede aportar desde muchos y diversos intereses.
Invitáis también a conocer este proyecto a todo aquel que quiera. ¿Cómo se pueden poner en contacto con vosotros?

El contacto es a traves del mail: arterrabizimodu@gmail.com, matizaré que si bien invitamos a venir a conocernos, esto requiere un acuerdo previo. En eso es como en casa de cada quién, para venir de visita, hay que avisar y ver si es posible. Hay distintas formas de venir, y cada una tiene sus compromisos diferentes. A través del mail, con un poco de paciencia, ya que nuestro nivel de actividad es alto, o sea que podemos tardar una semana en responder, aún cuando solemos hacerlo antes. Diferentes propuestas irán apareciendo en la web: arterrabizimodu.org.

 En el resto de Euskal Herria, ¿hay algún proyecto similar al vuestro?

Lo que más conozco es en Navarra. Hay diversos proyectos colectivos, cada cual con sus diferencias. El más cercano es Lakabe, con sus 35 años de existencia y un recorrido amplio en la vida en comunidad. Otros proyectos similares por la zona; sé que en Araba hay algún proyecto de Co-habitat y seguro que de manera “informal” hay muchos mas…personas que comparten casa, personas que trabajan juntas. Es una cuestión de consciencia e intencionalidad. También se puede ver a través de la RIE ( Red Ibérica de Ecoaldeas) qué proyectos estan activos por toda Iberia.

  ¿Cómo animaría a la gente a conocerlo?
Bueno, pues a través de los días de “puertas abiertas”. También haceros saber que es un buen lugar para reuniones, encuentros y demás de vuestros colectivos (tenemos mucho espacio y diversos aprtamentos disponibles), cursos talleres etc… y que además de conocernos, nos apoyáis en generar recursos. Venid en los tiempos de “voluntariado” a echar unas manos.  O podéis venir de “eco turistas”, a pasar algun fin de semana o una semana. Participad de algún taller o curso que ofrezcamos.
 ¿Quiere añadir algo más?
Que lo que nos gustaría es ver cada vez más proyectos de este tipo. Gentes con ganas de vivirse en colectivo, con ganas de hacer real y vivir el mundo en el que queremos vivir, asumiendo el proceso de cambio personal que supone sin miedo a experimentar modos de vida . Ahí estamos.