CINE Y CULTURA LIBRE 2017. 5ª edición. Próximas Secciones: Sección Ecología, 23 y 24 de marzo; Sección Sociopolítica, 27 de novimebre; Sección de Arquitectura y Urbanismo, octubre; Sección Oficial 28, 29 y 30 de noviembre

‘Cuando hace 40 años en EEUU se pararon las centrales nucleares, en España comenzaron a construirse’

Es una de las reflexiones que nos ha dejado ‘Requiem Nuclear’ la proyección, dirigida por Sonia Llera, que ha inaugurado la Sección de Ecología del Festival de Cine en Creative Commons de Donostia

Manu González

Manu González (izquierda) de Fundación Cristina Enea y Juanjo Díaz, director del Festival Internacional de Cine CC de Donostia, en la charla-coloquio celebrada en Okendo K.E.

Las jornadas de Ecología se han celebrado durante tres días (24, 25 y 26 de marzo) en la Casa de Cultura Okendo (Donostia) y en ellas se han podido ver cinco documentales y un corto, todos ellos sobre la energía, los abusos de las multinacionales energéticas o la imperiosa necesidad, por el bien de todos, de utilizar las energías renovables, Además, cada día, tras las proyecciones, se han celebrado interesantes charlas-coloquio con personas implicadas en cambiar el modelo energético actual. Han pasado por los coloquios Manu González (Fundación Cristina Enea), Estitxu Villamor e Izaro Basurko (Ekologistak Martxan) y Alberto Bezunartea (Plataforma por un Nuevo Modelo Energético).

Hay una gran falta de información’

‘Todas las centrales nucleares han tenido accidentes, está documentado. Pero hay una gran falta de información por parte de las Administraciones Públicas’. ‘Las energías renovables son la alternativa porque no dejan una huella ecológica de miles de años como las nucleares’. Son las palabras que pronunció  Manu González (Fundación Cristina Enea) tras la proyección de ‘Requiem Nuclear’ y se refirió acto seguido a la ley por la que el presidente español Mariano Rajoy ‘se ha cargado las energías renovables’, según sus propias palabras. Manu recordó sus tiempos como protestante antinuclear y reivindicó la defensa de los territorios, de la tierra y, sobre todo, de las gentes, ‘hay que poner la ética por encima de la políca’, afirmó. El responsable de la Fundación Cristina Enea recordó que en el año 2019 se cumplen los 40 años de vida útil de las 8 centrales nucleares españolas. ‘En esa fecha se deberían cerrar todas las centrales nucleares pero claro, si a la de Garoña le dan la prórroga de 10 años que ha solicitado, eso va a sentar un fatal precedente para las demás’, aseguró Manu González. ¿Qué podemos hacer ante semejante agresión? Manu dio tres claves: cambiar el consumo, pedir mayor transparencia a las autoridades y crear comunidad, movimientos sociales, que, por muy pequeños que sean son capaces de poder hacer algo grande.

También se hizo mención en el coloquio de la campaña para consumir renovables “Desconéctate a Iberdróla” promovida por entidades vascas como Goiener. Asimismo facilitó la dirección www.mecambio.net, una web donde se pueden encontrar alternativas para un consumo responsable.

Alemania no consumirá energía nuclear a partir de 2020

En el documental ‘Requiem Nuclear’ de Sonia Llera, se pudo ver cómo fue el rechazo social a las nucleares en la época franquista, cómo vecinos cercanos a las localidades donde se habían proyectado las centrales nucleares, se lanzaban a la calle para alzar sus voces en forma de protesta. La proyección también ofrecía voces muy bien documentadas que aseguraban que en los años 70, cuando en EEUU se pararon las centrales nucleares, en España fue precisamente cuando empezaron a construirse. ‘Era algo surrealista, en EEUU se paran las nucleares y aquí querían construir nada menos que 27’, dice asombrado Mario Gaviria, uno de los firmes defensores desde hace cuatro décadas de las energías renovables y miembro de los primeros comités antinucleares españoles. También recuerda que en Francia, Alemania, Suiza o Italia han tenido referéndums sobre las nucleares pero que, en España, jamás se han producido.

En el documental también se constata que, Angela Merkel ha dejado claro que a partir del año 2020, Alemania no va a consumir energía nuclear ni va a comprar a ningún otro país energía de este tipo, una decisión contundente que viene de una canciller que es, nada más y nada menos, licenciada en Física Nuclear.

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Reportaje elaborado por Marga Méndez, periodista y colaboradora de Cineccdonostia.


‘Les nostres energies’ denuncia el actual sistema energético en Cataluña

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El documental lo podremos ver en la Sección de Ecologia el día 26 de marzo, a las 18.00 horas en el Centro Cultural Okendo de Donostia.

 Ingenierías sin Fronteras Cataluña presenta el documental ‘Les Nostres Energies’, un trabajo que quiere mostrar que la democratización de nuestro sistema energético y la renovación de nuestro sistema político van íntimamente ligados

«La democracia es decidir sobre aquello que afecta nuestra vida política colectiva, y el modelo energético influirá mucho en el modelo de país que tendremos en las próximas décadas.» “Les Nostres Energies” quiere mostrar que la democratización de nuestro sistema energético y la renovación de nuestro sistema político van íntimamente ligados.

“Les Nostres Energies” quiere hacer una denuncia del actual sistema energético en Cataluña, tanto desde el punto de vista de su escasa sostenibilidad como de su concepción ademocràtica. Pretende hacer ver el conjunto de impactos ambientales y sociales que un sistema extractivista y concentrado, basado en fuentes no renovables mayoritariamente, tiene sobre el conjunto de un territorio densamente poblado como el nuestro.

El estado español dedica el 5% de su PIB a importar combustibles del exterior, manteniendo relaciones y sosteniendo regímenes políticos que van contra los derechos humanos y expolian los recursos naturales de sus países. Aun así, el documental quiere también superar la visión de que los impactos y las agresiones ambientales son temas lejanos, en otros países y continentes: desde la industrialización de Cataluña se han ido acumulando alrededor nuestro, superponiendo tecnologías pero sin dejar de lado el mismo sistema ni abandonar nunca fuentes energéticas muy cuestionadas por la población en todo el territorio.

El fracking, el proyecto Castor o la MAT son algunos de los escenarios que visita el film, justo cuando se celebran 25 años del accidente a la central nuclear de Vandellòs. El documental evidencia que todos los proyectos tienen en común que las comunidades no han sido consultadas ni han podido decidir sobre la ejecución de estos en su territorio. Se analiza también el fenómeno de la pobreza energética, íntimamente vinculada a un modelo de negocio que ha priorizado los beneficios empresariales al acceso universal a este servicio y que ahora ve emerger iniciativas cómo Som Energía que cuestionan la hegemonía.

En este sentido, el documental cuestiona la relación clientelista que existe entre la población y las empresas que producen, distribuyen y comercializan la energía, así como el control tecnológico que estas ejercen, pidiéndose por otras medios construir el modelo energético, con una visión mucho más política donde los espacios de decisión estén liderados y controlados por la ciudadanía, y que empiece a romper un esquema donde los intereses oligárquicos, a nivel local e internacional, marcan la agenda. Tal y como nos recuerda el documental «Si la ciudadanía no hace este acto de apropiación colectiva de los medios de producción energética, evidentemente, vendrán los mismos de siempre y se los apropiarán».

El documental también quiere mostrar que tenemos todas las herramientas necesarias a nuestro alcance (conocimiento, bagaje histórico, capacidad de organización, etc.) para revertir esta situación y caminar hacia un modelo basado en la soberanía energética de los pueblos.

Toda la información en:

www.lesnostresenergies.wordpress.com

www.elpreudelabundancia.org

www.isf.es


Nunca es tan oscuro como antes de amanecer

La Sección Oficial del Festival Internacional de Cine en Creative Commons comenzó con el film Mai es tan fosc (Nunca es tan oscuro) de la joven directora Erika Sánchez. Una película biográfica de Arcadi Oliveres, activista, anticapitalista, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Complutense de Barcelona y, sobre todo, un trabajador incansable contra la desigualdad social.

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La película no deja indiferente a nadie porque hace reflexionar sobre muchas injusticias que se viven día tras día y que, en ocasiones, parecen a muchos ciudadanos de lo más normal. “Tener una fortuna es ilegítimo e inmoral. Es aberrante que haya una lista de personas más ricas del mundo porque con la mitad del dinero que tienen se podría erradicar el hambre en el mundo”, es uno de los pensamientos que surgen de la mente de Arcadi Oliveres en este film que se gestó durante un año y que cuenta con más de 90 horas de grabación, resumidas magistralmente en 80 minutos por Erika Sánchez.

La proyección ofrece muchos más pensamientos de Arcadi que invitan a la reflexión: “Tener una misma moneda en toda Europa es una aberración económica. La llegada del euro ha sido un desastre financiero. En 1982 España entró en la OTAN y destinó mucho dinero al armamento, hipotecando así el crecimiento industrial del Estado. El rey es el mayor vendedor de armas del país. Se ha dado a los bancos 92 veces más dinero del que haría falta para acabar con el hambre en el planeta. La empresa Repsol es una ladrona, ha sido condenada culpable de robar petróleo en muchos países de America Latina”. Desde luego, antes estas afirmaciones realizadas por el economista Oliveres, muy poca gente puede quedar indiferente. Eso sí, el activista catalán ha querido también dejar muy claro que, aún y todo, él es optimista, que hay esperanzas para un cambio. Dice Arcadi que no podemos quedarnos pasivos ante tanta mafia política y que hay que protestar, que hay que realizar actos de desobediencia civil, eso sí, nunca se ha de realizar ninguna acción violenta porque “cualquier acción de tipo violento se vuelve contra ella misma”, asegura Oliveres. No hay que olvidar tampoco la presencia en la película de Marcel, el hijo de Arcadi, también activista comprometido, que, tras un año de enfermedad, finalmente falleció en el transcurso del rodaje de esta película.

“Los medios de comunicación están contaminados y juegan al despiste”

La película finalizó con una gran ovación del público que llenó el auditorio del Koldo Mitxelena y que escuchó también muy atentamente a los ponentes del coloquio posterior al film. En la mesa, cuatro eminentes economistas sociales: José Ramón Mariño (ATTAC), Javier Goikoetxea (Economía del Bien Común), Txaro Goñi (Economistas Sin Fronteras) y el protagonista del estreno, Arcadi Oliveres. Realizó las labores de moderador, Juanjo Díaz (Director del Festival). El primero en tomar la palabra fue, como no podía ser de otra manera, Arcadi Oliveres. Relató que hoy en día son 3 los problemas más relevantes que hay en la sociedad. El primero, que la buena información es minoritaria, ya que los medios de comunicación están al servicio de unos jefes totalmente parciales y que solo buscan el beneficio económico en función de la ideología de cada uno de ellos. “Hay una pésima información y eso es muy grave. Los propietarios de los medios de comunicación no están al servicio del cliente sino de los políticos. Y los anunciantes, por supuesto, influyen mucho en la información. Los medios de comunicación están contaminados y juegan al despiste, ponen fútbol todos los días del año para imbecilizar a la población”, aseguraba Oliveres.

“El hombre está domesticado por Ikea, Nestlé, Zara, Mercadona…”

El segundo problema relevante de la sociedad, según el economista catalán, es la gran diferencia entre ricos y pobres ya que hay unas enormes desigualdades. “El diferencial entre ricos y pobres crece cada día, en la actualidad, cada individuo occidental es 85 veces más rico que una persona que vive en Bolivia, por ejemplo. Y, además, la economía enseña a reproducir un capitalismo insensato basado en el lucro y el beneficio”, resumía Arcadi en su exposición para dar paso al tercer problema que nos acucia: los políticos y sus políticas. Pero, ¿qué puede hacer el común de los mortales para frenar el abuso al que está siendo sometido? Según el propio Arcadi, puede hacer mucho, pero para ello hay que ser coherentes con nuestros comportamientos, protestar y, sobre todo, no tener miedo porque “mientras tengamos miedo no podremos hacer nada”, reflexionaba Arcadi, para añadir acto seguido que “el hombre está domesticado por Ikea, Nestlé, Zara, Mercadona, por tener que comprar un móvil nuevo cada año…”.

Tras el economista catalán, tomó la palabra José Ramón Mariño en representación de ATTAC, un movimiento que trabaja por una economía más justa desde el punto de vista social. Mariño aseguró que en la actual sociedad, las personas están obsesionadas por el consumo. “La felicidad no está en consumir y la gente piensa que la economía está por encima del concepto social. Con todo lo que está pasando, es increíble que la gente no se eche a la calle en masa para protestar”.

“Estamos viviendo una crisis de valores”

Por otra parte, Javier Goikoetxea (miembro de Economía del Bien Común), quiso poner precisamente el acento en que no solo hay que protestar sino llevar a cabo acciones concretas. “Contamos con lo más fuerte que hay en este mundo: con las personas. Tenemos que colaborar entre nosotros para llevar a cabo un frente común. El cambio tiene que venir desde la propia persona, y si no, que se lo pregunten a Ghandi. Lo que más daño nos hace es la competencia, incluso desde la escuela se nos enseña a competir en vez de a colaborar entre nosotros. Hay que cambiar esto porque estamos viviendo una crisis de valores. Si a los niños les educáramos en el espíritu crítico y de valores nos iría mejor”, subrayaba Goikoetxea y finalizaba asegurando que hay que hacer cosas en el día a día, hacer algo coherente y llevarlo a cabo hasta el final, con todas sus consecuencias.

Txaro Goñi (Economistas Sin Fronteras) también hizo de las personas el eje de su discurso. “Tenemos que establecer ámbitos para hablar todo el mundo y para presentar alternativas. Hay que rebelarse y no conformarse con el ‘esto es lo que hay y no se puede hacer nada’, claro que se puede, hay que cambiar las cosas que no nos gustan, hacer encuentros, hablar y cuestionarnos muchas cosas. Es muy difícil cambiar de hábitos, estar paseando y no entrar a un Zara, es un problema de educación pero hay que darse cuenta del poder que tienen las grandes multinacionales: tenemos que dejar de comprar en ellas, dejar de consumir tanto. Y en el centro de todas las políticas y actuaciones debemos poner a las personas”, sentenciaba la economista.

Por último, después de todas estas exposiciones, el aforo del Koldo Mitxelena, recogió el último mensaje que transmitieron los ponentes: a pesar de todo, hay que ser optimista. Y es que, tal y como dice el título de la película (inspirado en un proverbio chino) Mai es tan fosc, nunca es tan oscuro como antes de que salga el sol.

Crónica realizada por la periodista Marga Méndez, colaboradora de cineccdonostia


Otra forma de vivir es posible

La película In Transition 2.0 muestra cómo es posible comenzar a cambiar el mundo con pequeños gestos cotidianos realizados en pequeñas sociedades. Además, en Gipuzkoa hay muchos movimientos de este tipo.

El film, In Transition 2.0 de la directora Emma Goude, se proyectó en la Sociedad Fotográfica de Gipuzkoa dentro de las Jornadas de Ecología Social y Política del Festival de Cine Creative Commons de Donostia. La película realiza un recorrido por algunas de las muchas iniciativas que hay a lo largo de todo el mundo con las que se trata generar conciencia para no caer en el consumo exacerbado que trata de engullirnos día a día. “La tierra en la que vivimos pertenece a nuestros nietos”, dice al comienzo de la película uno de los personajes en una aldea sostenible  de Portugal. Y es que hay que tomar conciencia de que vivimos en un mundo heredado y hemos de dejarlo en las mejores condiciones a nuestros descendientes.

Huertos urbanos en el metro de Londres

“El bienestar de la gente no tiene que ser acumular cosas sino acumular experiencias”, dice otra de las protagonistas que cultiva una huerta urbana  en Pittsburg. Lo que recolectan ella y su grupo de ‘transición’ en el huerto, lo donan a un Banco de Alimentos. La tierra fértil se consiguió al plantar en unos terrenos abandonados, a los que nadie hacía caso. De esa tierna yerma hasta entonces, se está consiguiendo dar de comer a muchas personas necesitadas. Una experiencia similar se está realizando también en una de las estaciones del metro de Londres. Se cultivan alimentos en los andenes y los usuarios del transporte urbano pueden coger una fruta antes o después de realizar su trayecto en metro.

In Transition 2.0 tiene parada también en Italia, donde una comunidad de personas concienciadas ahorran energía y reducen las emisiones de CO2 utilizando mejor los recursos del planeta. “Sin hacer cosas grandes podemos cambiar el mundo, al menos, el pequeño mundo que nos rodea”, dice un italiano comprometido.

Asimismo, la película muestra también que se puede contribuir al ahorra energético consumiendo productos locales, promoviendo la compra-venta en los comercios cercanos. En esta línea, una de las curiosidades que nos ofrece esta película es la posibilidad de poder pagar en un comercio local de Brixton (Reino Unido) con la Libra Brixton, una moneda cuyo valor es nada más y nada menos que un mensaje de texto enviado por el móvil del cliente y que llega al teléfono móvil del vendedor local.

El film termina con la proyección, por un lado, de las huertas creadas en la India por la ONG “Sanar la Tierra” con las que se ha sacado de la penuria, de una manera sostenible, a muchas familias hindúes; y, por otro lado, finaliza con el “Banco del Tiempo” de Nueva Zelanda, que demuestra que es factible vivir sin la necesidad constante del dinero. Con “El Banco del Tiempo” se comparten habilidades entre todas las personas que están adscritas a él.

Son pequeñas, pero a la vez grandes historias en las que se deja claro que entre todos podemos cambiar un poquito, al menos, el mundo que nos rodea. La ‘transición’ a un mundo más justo y menos consumista es posible. La podemos hacer individualmente, pero conseguiremos mejores resultados haciéndolo en comunidad. Eso sí, como se plantea en la película, tenemos que hacerla nosotros, los ciudadanos, no esperar a que la hagan los gobiernos porque entonces, será demasiado tarde.

‘Transición’ también en Gipuzkoa

Tras la proyección del film, tuvo lugar un coloquio en el que se explicaron varias acciones que se vienen llevando a cabo en Gipuzkoa relacionadas con el consumo sostenible, la conciencia social o el asociacionismo.

Onintza Guridi (Bagara, Arrasate), Josu Laguardia (Artefakto Proyektukoa de Irun), Kepa Olaiz (Ekologistak Martxan) y Manu González (Fundación Cristina Enea), expusieron sus diferentes experiencias.

Onintza Guridi, acudió en representación de Bagara, una cooperativa de trabajo asociado que actúa en Debagoiena. “Bagara es una herramienta para la transformación social de la comarca. Surgió hace cinco años para pasar de la teoría a la práctica. Hasta entonces, las cooperativas habían dado respuesta a ciertas demandas sociales como educación, trabajo, sanidad… Pero no habían abordado una transformación social. Así que nosotros estudiamos qué proyectos se podrían llevar a cabo en este aspecto y nos pusimos manos a la obra. Hemos revitalizado los mercados locales en Arrasate y Bergara. Vimos que la gente iba mucho a los centros comerciales y, en respuesta a eso, nosotros creamos un espacio en el que padres y niños pudieran compartir su ocio sin necesidad de desplazarse a muchos kilómetros. También hemos creado un espacio de trueque, Elkartruke, en el que los jóvenes cambian sus productos sin usar dinero”, confirma Onintza asegurando además, que están trabajando con baserritarras y con el Ayuntamiento para intentar influir en las políticas locales para que todo repercuta positivamente en la gente de la comarca.

“No hay que esperar al futuro, se pueden hacer cosas AHORA”

En el coloquio que tuvo lugar en la Sociedad Fotográfica de Donostia, participó también Kepa Olaiz, de Ekologistak Martxan. Kepa realizó una reflexión muy directa y sin rodeos: “Se pueden cambiar las cosas ahora. No hay que mirar al futuro, no hay que esperar a lo que venga, lo importante es poner en práctica las ideas que tenemos ahora. Aunque sean pequeñas cosas”, aseguraba. Y como ejemplo recurrió a la cooperativa de energías renovables de Euskadi, a Fiare, o a las huertas urbanas de Donostia, Oiartzun o Lizarra. “Hay que empezar por lo pequeño, por lo local, plantear propuestas, asociarnos para poder hacer más fuerzas”, concluía Olaiz.

Por su parte, Manu González, desde la Fundación Cristina Enea, invitó a soñar y hacer realidad nuestros sueños. “Hay que saber hacia dónde queremos ir y cómo lo queremos conseguir. Hay que soñar y luchar por ese sueño y lo que es necesario para ello es pasar a la acción, hacer cosas. Y en Gipuzkoa se están haciendo muchas cosas y muy interesantes”, aseguraba uno de los responsables de la Fundación Cristina Enea. Manu González también dejó una fecha a tener en cuenta, prueba de que en nuestro territorio se están realizando acciones sostenibles: el sábado 15 de noviembre tendrá lugar en Donostia (en el antiguo edificio de bomberos de la calle Easo) un Mercado Social al que acudirán muchas entidades sostenibles de la comarca.

El poder de un barrio

Por último, Josu Laguardia expuso el interesante y reciente proyecto realizado en el barrio Santiago de Irun, englobado dentro de Proyekto Artefakto. “Queríamos juntar a gente del barrio para crear comunidad. Recabamos ideas que fueran factibles para el barrio y realizamos un concurso en el que salió ganadora la propuesta Santiagoko Baratzak”. Esta propuesta, hecha ya realidad, es una huerta urbana creada en este barrio de Santiago y en la que se involucró la gente del barrio. Todo lo recolectado se ha ido donando a las familias del barrio más necesitadas y, en la actualidad, se está encargando de la huerta un colegio cercano. “Ha sido un proyecto muy satisfactorio y estamos muy orgullosos de ello”, concluía Laguardia.

En definitiva, en esta nueva jornada de cine cc donostia ha servido de nuevo para invitar a la reflexión y para poner en evidencia que no hace falta esperar a nada, que el cambio es posible ahora, que está en nuestras manos crear un mundo mejor, un mundo más sostenible y, en definitiva, un mundo más feliz para todos nosotros.

onintza, bagaraDe izquierda a derecha: Josu Laguardia (Artefakto Proyektukoa), Onintza Guridi (Bagara), Juanjo Díaz (director cineccdonostia), Kepa Olaiz (Ekologistak Martxan) y Manu González (Fundación Cristina Enea).

Texto y foto: Marga Méndez


Este modelo de autogestión nos hace un poco más libres

libres grupo

Libres, la serie de okupación rural, se ha proyectado en la Casa de Cultura Okendo, dentro de las Primeras Jornadas de Ecología (módulo autogestión) del Festival de Cine CC de Donostia.
La serie, realizada para web y dirigida por Alex Rodrigo, consta de 10 capítulos en los que se representa la elección de vida de siete personas, muy diferentes entre sí que deciden por diferentes circustancias de la vida, dejarlo todo e irse a vivir a una casa sin dueño en un pueblo abandonado de Pirineos.
Jorge, Andreu, Marcel, Luna, Carmen, Alba… son los personajes que van construyendo, casi de la nada, lo que será, de ahora en adelante, su hogar. Además, tienen también que ganarse la confianza del las gentes del pueblo, lo que no será nada fácil.

“Este modelo de autogestión nos hace un poco más libres”
Los diferentes capítulos muestran cómo la ocupación rural, de pueblos abandonados, puede ser una forma de vida e incluso una forma alternativa de salir de la situación económica actual. Asimismo, con esta opción de vida se puede conseguir un poquito más de libertad personal, tal y como dice uno de sus personajes Alba: “Estar aquí me permite vivir con gente con la que estoy a gusto. Este modelo de autogestión nos hace un poco más libres.”
Precisamente, este argumento es compartido por Iñaki Garmendia, el pirata okupa de Arditurri que asistió a la proyección de la serie y que posteriormente fue el protagonista del pequeño coloquio que se tuvo lugar tras la proyección de los 10 capítulos. “Es posible vivir de la autogestión, se puede vivir de esta manera y yo animo a hacerlo. Además, hoy en día hay muchos pueblos abandonados a los que se puede ir”, aseguraba Garmendia que lleva viviendo de la autogestión más de 30 años. Iñaki ha participado en el movimiento de okupación del Estado español y también está inmerso en el movimiento “Rurales Enredados”, que tiene su propia página web (www.ruralesenredadxs.org) y a través del cual, entre otras muchas acciones, se han cedido pueblos y casas de todo el Estado para todo aquel que esté interesado por este movimiento.

el pirataIñaki Garmendia (con camiseta naranja en el centro de la imagen) es el Pirata de Arditurri. Lleva 30 años viviendo de la autogestión.
La intención de los creadores de esta serie ha sido lanzar los diez primeros capítulos en Creative Commons (con licencia libre, sin ánimo de lucro) para darse a conocer. Después, si la webserie cuenta con un buen número de espectadores, se realizará una segunda parte.