CINE Y CULTURA LIBRE 2017. 5ª edición. Próximas Secciones: Sección Ecología, 23 y 24 de marzo; Sección Sociopolítica, 27 de novimebre; Sección de Arquitectura y Urbanismo, octubre; Sección Oficial 28, 29 y 30 de noviembre

Nunca es tan oscuro como antes de amanecer

La Sección Oficial del Festival Internacional de Cine en Creative Commons comenzó con el film Mai es tan fosc (Nunca es tan oscuro) de la joven directora Erika Sánchez. Una película biográfica de Arcadi Oliveres, activista, anticapitalista, profesor de Economía Aplicada en la Universidad Complutense de Barcelona y, sobre todo, un trabajador incansable contra la desigualdad social.

oliveres film

La película no deja indiferente a nadie porque hace reflexionar sobre muchas injusticias que se viven día tras día y que, en ocasiones, parecen a muchos ciudadanos de lo más normal. “Tener una fortuna es ilegítimo e inmoral. Es aberrante que haya una lista de personas más ricas del mundo porque con la mitad del dinero que tienen se podría erradicar el hambre en el mundo”, es uno de los pensamientos que surgen de la mente de Arcadi Oliveres en este film que se gestó durante un año y que cuenta con más de 90 horas de grabación, resumidas magistralmente en 80 minutos por Erika Sánchez.

La proyección ofrece muchos más pensamientos de Arcadi que invitan a la reflexión: “Tener una misma moneda en toda Europa es una aberración económica. La llegada del euro ha sido un desastre financiero. En 1982 España entró en la OTAN y destinó mucho dinero al armamento, hipotecando así el crecimiento industrial del Estado. El rey es el mayor vendedor de armas del país. Se ha dado a los bancos 92 veces más dinero del que haría falta para acabar con el hambre en el planeta. La empresa Repsol es una ladrona, ha sido condenada culpable de robar petróleo en muchos países de America Latina”. Desde luego, antes estas afirmaciones realizadas por el economista Oliveres, muy poca gente puede quedar indiferente. Eso sí, el activista catalán ha querido también dejar muy claro que, aún y todo, él es optimista, que hay esperanzas para un cambio. Dice Arcadi que no podemos quedarnos pasivos ante tanta mafia política y que hay que protestar, que hay que realizar actos de desobediencia civil, eso sí, nunca se ha de realizar ninguna acción violenta porque “cualquier acción de tipo violento se vuelve contra ella misma”, asegura Oliveres. No hay que olvidar tampoco la presencia en la película de Marcel, el hijo de Arcadi, también activista comprometido, que, tras un año de enfermedad, finalmente falleció en el transcurso del rodaje de esta película.

“Los medios de comunicación están contaminados y juegan al despiste”

La película finalizó con una gran ovación del público que llenó el auditorio del Koldo Mitxelena y que escuchó también muy atentamente a los ponentes del coloquio posterior al film. En la mesa, cuatro eminentes economistas sociales: José Ramón Mariño (ATTAC), Javier Goikoetxea (Economía del Bien Común), Txaro Goñi (Economistas Sin Fronteras) y el protagonista del estreno, Arcadi Oliveres. Realizó las labores de moderador, Juanjo Díaz (Director del Festival). El primero en tomar la palabra fue, como no podía ser de otra manera, Arcadi Oliveres. Relató que hoy en día son 3 los problemas más relevantes que hay en la sociedad. El primero, que la buena información es minoritaria, ya que los medios de comunicación están al servicio de unos jefes totalmente parciales y que solo buscan el beneficio económico en función de la ideología de cada uno de ellos. “Hay una pésima información y eso es muy grave. Los propietarios de los medios de comunicación no están al servicio del cliente sino de los políticos. Y los anunciantes, por supuesto, influyen mucho en la información. Los medios de comunicación están contaminados y juegan al despiste, ponen fútbol todos los días del año para imbecilizar a la población”, aseguraba Oliveres.

“El hombre está domesticado por Ikea, Nestlé, Zara, Mercadona…”

El segundo problema relevante de la sociedad, según el economista catalán, es la gran diferencia entre ricos y pobres ya que hay unas enormes desigualdades. “El diferencial entre ricos y pobres crece cada día, en la actualidad, cada individuo occidental es 85 veces más rico que una persona que vive en Bolivia, por ejemplo. Y, además, la economía enseña a reproducir un capitalismo insensato basado en el lucro y el beneficio”, resumía Arcadi en su exposición para dar paso al tercer problema que nos acucia: los políticos y sus políticas. Pero, ¿qué puede hacer el común de los mortales para frenar el abuso al que está siendo sometido? Según el propio Arcadi, puede hacer mucho, pero para ello hay que ser coherentes con nuestros comportamientos, protestar y, sobre todo, no tener miedo porque “mientras tengamos miedo no podremos hacer nada”, reflexionaba Arcadi, para añadir acto seguido que “el hombre está domesticado por Ikea, Nestlé, Zara, Mercadona, por tener que comprar un móvil nuevo cada año…”.

Tras el economista catalán, tomó la palabra José Ramón Mariño en representación de ATTAC, un movimiento que trabaja por una economía más justa desde el punto de vista social. Mariño aseguró que en la actual sociedad, las personas están obsesionadas por el consumo. “La felicidad no está en consumir y la gente piensa que la economía está por encima del concepto social. Con todo lo que está pasando, es increíble que la gente no se eche a la calle en masa para protestar”.

“Estamos viviendo una crisis de valores”

Por otra parte, Javier Goikoetxea (miembro de Economía del Bien Común), quiso poner precisamente el acento en que no solo hay que protestar sino llevar a cabo acciones concretas. “Contamos con lo más fuerte que hay en este mundo: con las personas. Tenemos que colaborar entre nosotros para llevar a cabo un frente común. El cambio tiene que venir desde la propia persona, y si no, que se lo pregunten a Ghandi. Lo que más daño nos hace es la competencia, incluso desde la escuela se nos enseña a competir en vez de a colaborar entre nosotros. Hay que cambiar esto porque estamos viviendo una crisis de valores. Si a los niños les educáramos en el espíritu crítico y de valores nos iría mejor”, subrayaba Goikoetxea y finalizaba asegurando que hay que hacer cosas en el día a día, hacer algo coherente y llevarlo a cabo hasta el final, con todas sus consecuencias.

Txaro Goñi (Economistas Sin Fronteras) también hizo de las personas el eje de su discurso. “Tenemos que establecer ámbitos para hablar todo el mundo y para presentar alternativas. Hay que rebelarse y no conformarse con el ‘esto es lo que hay y no se puede hacer nada’, claro que se puede, hay que cambiar las cosas que no nos gustan, hacer encuentros, hablar y cuestionarnos muchas cosas. Es muy difícil cambiar de hábitos, estar paseando y no entrar a un Zara, es un problema de educación pero hay que darse cuenta del poder que tienen las grandes multinacionales: tenemos que dejar de comprar en ellas, dejar de consumir tanto. Y en el centro de todas las políticas y actuaciones debemos poner a las personas”, sentenciaba la economista.

Por último, después de todas estas exposiciones, el aforo del Koldo Mitxelena, recogió el último mensaje que transmitieron los ponentes: a pesar de todo, hay que ser optimista. Y es que, tal y como dice el título de la película (inspirado en un proverbio chino) Mai es tan fosc, nunca es tan oscuro como antes de que salga el sol.

Crónica realizada por la periodista Marga Méndez, colaboradora de cineccdonostia


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