CINE Y CULTURA LIBRE 2017. 5ª edición. Próximas Secciones: Sección Ecología, 23 y 24 de marzo; Sección Sociopolítica, 27 de noviembre; Sección de Arquitectura y Urbanismo, 5, 6 y 7 de octubre; Sección Oficial 28, 29 y 30 de noviembre

“No podemos criticar la corrupción y los abusos que hoy en día vemos y después pedir al fontanero que nos haga la factura de un trabajo sin IVA”

Javier Goikoetxea, miembro de Economía del Bien Común, reflexiona sobre la situación económica actual. Este movimiento prima la cooperación, la honradez y otros valores, como argumento hacia el éxito de una nueva economía en la que las personas sean el centro de todo. Y es que somos las propias personas las que podemos cambiar la situación actual.

Arcadi coloquio Javier Goikoetxea (segundo por la derecha), participó el lunes 17 de noviembre en el coloquio posterior al estreno del film ‘Mai es tan fosc’ (Nunca es tan oscuro).

Entrevista realizada por la periodista Marga Méndez, colaboradora de cineccdonostia.

Se dice en su ideario que la economía del Bien Común se construye en base a los valores de las relaciones humanas: confianza, responsabilidad, aprecio, democracia, solidaridad  y cooperación. ¿Podría concretar un poco más y explicar qué es la economía del Bien Común?

El modelo de la EBC – Economía del Bien Común desarrollado por el profesor de universidad austriaco Christian Felber es eminentemente práctico. Las organizaciones en vez de regirse únicamente por su balance económico, lo hacen por criterios de utilidad social. Tan importante es que produzcan beneficios, como que respeten el medioambiente, remuneren igual a hombres y mujeres, no exploten a sus trabajadores, creen empleo; es decir, se ponga el balance social y medioambiental al menos en el mismo plano que el económico.

En la EBC – Economía del Bien Común, prima la cooperación como argumento fundamental del éxito hacia el Bien Común, en lugar de la competencia.

El instrumento para las organizaciones es el BBC – Balance del Bien Común, en el que se evalúan por medio de diversos indicadores factores como la justicia social, la igualdad, la solidaridad, la sostenibilidad medioambiental, la transparencia y la participación democrática, cruzándolos con los grupos de interés, es decir los clientes, productos, los proveedores, los agentes financieros, los empleados incluidos los propietarios y el ámbito social. Lo mismo pasaría con los países: el indicador del producto interior bruto (PIB) es sustituido por el producto del bien común, un indicador que mide la calidad de la democracia, la política medioambiental, el justo reparto de los beneficios generados, la igualdad, entre otros factores.

El PIB, no indica si un país está en guerra, si hay explotación infantil, corrupción, o si lo que se está produciendo contamina o destruye la naturaleza. De hecho el PIB no cuenta la riqueza de un país, solo los bienes nuevos que se producen y que se venden, ni siquiera se tiene en cuenta los inventarios de periodos anteriores.

– Se dice también que a las empresas (y a las personas en consecuencia) les irá bien cuando ganar dinero no sea  su finalidad sino cuando la finalidad sea el Bien Común, ¿cómo se puede llegar a conseguir esto?

El dinero, el beneficio económico pasa a ser un medio para alcanzar el Bien Común, no un objetivo. El dinero por tanto sirve para producir, no para especular. Dice C. Felber “Si el fin de la empresa fuera el bien común, no corrompería la democracia.

Empresas, organizaciones, para nosotros es lo mismo. Lo fundamental es que sea cual sea la forma, su fundamento son las personas. Es ahí donde radica el éxito de nuestra propuesta, las personas como centro de todo, ya que las personas son las que hemos hecho que se llegue a esta situación y las personas somos las únicas que podemos hacer que salgamos de ella. Dicho esto consideramos claramente que la interiorización del Bien Común es fundamental para avanzar en la línea correcta y caminar hacia esa meta. Sabemos que no es un camino fácil, pero teniendo en cuenta que esta crisis, así como las anteriores, es una crisis de valores, en la medida que pongamos en medida dichos valores y los vayamos mejorando, el Bien Común cada vez estará más cerca. Nosotros disfrutamos del camino, de cada paso, es esto lo que no nos permite cansarnos en nuestro objetivo.

¿Qué pequeños gestos puede hacer cada ciudadano particular por esta economía del Bien Común?

Buena pregunta. Lo explicado hasta ahora puede parecer que es algo que solamente afecta a las organizaciones sea cual fuere su fundamento, pero como ya hemos dicho son las personas las que podemos cambiar esto interiorizando los valores que están en crisis y poniéndolos en nuestro día a día.

Hace unos años, nadie pensaba que reciclar se haría tan cotidiano, tan práctico y tan necesario y ahora lo vemos como algo normal y efectivo. Pues eso mismo es lo que proponemos a todos los efectos. No podemos criticar la corrupción y los abusos que hoy en día vemos y después pedir al fontanero que nos haga la factura de un trabajo sin IVA. Tenemos que darnos cuenta que mensajes lanzados como aquel de “yo no soy tonto…” o “la semana sin IVA…” no hacen sino ir en contra de valores como la honestidad, la honradez, la coherencia, etc.

¿En Euskadi qué influencia tiene este movimiento?

Pues podemos decir que día a día va en aumento, pero también decir que va poco a poco. La Asociación se reúne todos los meses en Eibar, municipio que nos está ayudando mucho y que siente el Bien Común en muchas de las acciones que hace, en reuniones abiertas en las que todo el mundo puede participar como oyente o como actor, esté o no dentro del grupo. El ayuntamiento de Orendain es el primer municipio por el Bien Común en Euskadi y está adoptando los postulados de la EBC como hoja de ruta para su desarrollo, con notable éxito y aceptación por sus ciudadanos. También hay ya varias empresas que están aplicando la EBC mejorando sus resultados de manera clara y no hay semana en la que no se nos llame de alguna organización para consultarnos o para proponernos dar conferencias divulgativas.

– Quien esté interesado en él, ¿cómo puede ponerse en contacto con ustedes?

En nuestra web: www.ebceuskadi.org, acudiendo a nuestras reuniones mensuales o llamando al teléfono 630 802 883 (Javier).

– ¿Quiere añadir algo más?

Nada más que: “Otro mundo es posible, solo hay que ponerse…”


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